¿Y quién paga los platos rotos?

Ay, la culpa, la maldita culpa, no la tiene nadie.

Buena Fe

Desde que se detectara en España el primer caso de contagio de ébola fuera de África, varios sectores de la prensa, la sociedad civil y un porciento para nada despreciable de la población española han expresado su pedido de renuncia para la ministra de Sanidad Ana Mato. Sin embargo, con una opinión pública claramente no favorable a su continuidad y la clara existencia de fallos en la administración del sistema de sanidad – incluida su incapacidad en el ejercicio del cargo- la ministra se ha mantenido en el cargo y se burla de una impopularidad cada vez creciente. Sucesos como estos suelen ocurrir en varios países donde funcionarios ,inclusive Jefes de Estado o de Gobierno, enfrentándose a una opinión pública adversa y a índices de popularidad bajos prefieren no asumir el fallo. Todo ello me recuerda a Cuba, donde aún seguimos padeciendo el problema de la falta de responsabilidad de los funcionarios públicos. Continúa leyendo “¿Y quién paga los platos rotos?”