Los desconectados

“Emplearse en lo estéril cuando se puede hacer lo útil; ocuparse en lo fácil cuando se tienen bríos para intentar lo difícil, es despojar de su dignidad al talento” [José Martí]

En la Cuba de hoy, la palabra “desconectados”, por antonomasia, nos trae la imagen de una inmensa multitud de cubanas y cubanos, presumiblemente la mayoría del pueblo de la Isla, que no tienen acceso a la red de redes y por ende no acceden al magnífico flujo informativo que la época del 2.0 ofrece – así se dice – a todos los ciudadanos del mundo. Y es sumamente cierto. Hoy día, solamente un pequeño e ínfimo porcentaje de la población cubana tiene acceso garantizado a internet; unos pocos privilegiados que gracias a su peculiar posición laboral – académicos, periodistas, profesionales, estudiantes y otros empleados estatales – se ven otorgada la posibilidad de conectarse hasta diariamente, abrirse una ventana al mundo y, en teoría, abrir para el mundo una ventana sobre la Isla. Continúa leyendo “Los desconectados”

¿Y para qué sirve la CTC?

“Los sindicatos no están para repartir hoteles, los sindicatos están para luchar para que todos los trabajadores puedan ir a un hotel cuando quieran”, así, sin pelos en la lengua, se expresó una delegada durante el XX Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) que, con bombos y platillos, acaba de culminar el sábado pasado.  La delegada, cuyo nombre y provincia no pude grabar en mi mente, marcó con sus palabras un giro de 180 grados en cuanto a la tendencia de los dirigentes sindicales que estamos acostumbrados a ver. Según un amigo periodista, quien tuvo la oportunidad de cubrir de cerca las labores del Congreso, el cónclave parece marcar un antes y un después en la práctica de la CTC, organización que nuclea a la gran mayoría de los trabajadores cubanos y es la única que oficialmente y constitucionalmente está reconocida.

Para los cubanos CTC rima con cotización o con asambleas de afiliados, por lo que, encontrar una dirigente sindical que reclame que la función del Sindicato es luchar por que cada trabajador tenga la posibilidad de vivir y disfrutar de su salario es, sin lugar a dudas, obra y milagro del divino virus del cambio de mentalidad. Continúa leyendo “¿Y para qué sirve la CTC?”

“O Miramar o Centro Habana”: concierto para nuevos ricos y humildes

Preludio

Durante una intervención en julio del año pasado ante la Comisión de Asuntos Económicos del Parlamento cubano, Marino Murillo, vicepresidente del Gobierno cubano expresaba que: “No habrá concentración de la propiedad y la riqueza en manos de unos pocos, los cual no niega o deslegitima los ingresos lícitos, los que provienen del esfuerzo y el trabajo, que siempre serán bienvenidos”.

Tanto el vicepresidente Murillo Jorge como algunas otras figuras del Gobierno y la política cubana han expresado en varias ocasiones que las políticas de “actualización” (reforma o cambios) de la economía cubana perciben un único objetivo: “la igualdad de condiciones para el desarrollo del ser humano”; o lo que es lo mismo, y así lo definió en uno de sus últimos discursos el presidente cubano Raúl Castro: “un socialismo menos igualitario y más justo”.

Alejada de los escenarios construidos desde los discursos políticos y los medios oficiales, hay una realidad que no es secreto para nadie pero si resulta incómoda para algunos oídos: los nuevos ricos, una clase que avanza y se anquilosa en Cuba, hijos bastardos de la actualización y de las transformaciones económicas que desde el año 2011 han venido ocurriendo en Cuba. Continúa leyendo ““O Miramar o Centro Habana”: concierto para nuevos ricos y humildes”

Los cuatro jinetes del Apocalipsis en Cuba

Según el Nuevo Testamento serán cuatro los jinetes que cabalgarán sobre la Tierra y traerán consigo el Apocalipsis, o lo que es lo mismo, el fin de los tiempos. Cada uno de ellos, montados sobre cuatro caballos de diferentes colores, esparcirá las plagas que nos consumirá y nos hará caer como Humanidad.

La Cuba del decimocuarto año del tercer milenio después de Cristo vive por estos días su propia batalla contra el azote de sus cuatro jinetes que, poco a poco y en silencio, nos van consumiendo como sociedad y como país. Me atrevería a decir que, a diferencia de los cuatro que consumirán a la Humanidad, los nuestros ya han dejado de ser una predicción para convertirse en parte de nuestra compleja y difícil realidad. Continúa leyendo “Los cuatro jinetes del Apocalipsis en Cuba”