Remain / Leave

Mil doscientos sesenta y cuatro kilómetros separan Londres de Madrid. Roger Patterson y Andras Jones son dos de los 76 pasajeros del vuelo 8754 de British Airways, uno de los más de 27 vuelos diarios que en cerca de dos horas y media conectan a las otrora capitales de los imperios más extensos y poderosos de la Europa Occidental.

Abordan por separado el mismo avión con las mismas intenciones. Son parte de los diez millones de turistas británicos que eligen cada año España como destino vacacional: turismo y paseo en Madrid, playa y sol en Benidorm. Es junio de 2016. Continúa leyendo “Remain / Leave”

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Una Revolución en Suiza

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Suiza vive por estos días una Revolución influenciada por… Cuba. Si, ha leído bien, por Cuba. Suena difícil creerlo quizás porque Suiza no es de esos países con grandes crisis sociales que piden una Revolución a gritos o quizás porque uno no se imagina que pueden tener en común los suizos y los cubanos. Pero lo más interesante de todo, y es el punto en común que tiene con Cuba, es que esta Revolución tiene un símbolo bien particular: el Che.

Durante muchos años la mítica figura de Ernesto Guevara de la Serna, más conocido como Che Guevara, ha sido símbolo paradigmático del revolucionario. Nadie sabe en qué momento su figura pasó de ser una imagen romántica y seductora para convertirse en un emporio publicitario, en un engendro del mercantilismo capitalista que él mismo muchas veces invitó a luchar en contra, pero que es incitado por aquellos que se dicen llamar sus seguidores. Continúa leyendo “Una Revolución en Suiza”

¿Se podrá meter a Cuba dentro de Suiza?

Ocho mil setenta kilómetros separan aproximadamente a La Habana de Ginebra, o lo que es lo mismo: dos aviones y una escala intermedia. Urbes de dos naciones distantes y diferentes, comparten en común el amor y arraigo al agua; aunque pareciera extraño el Malecón y el Lago Lemán se parecen mucho, a pesar de que uno sea salado y el otro dulce; ambos son centro de la vida nocturna y ambos se convierten en la principal alternativa cuando el calor arrecia.

Para el imaginario popular del cubano Suiza aparece como el país perfecto: salarios medios por encima de lo normal (incluso para Europa), sistemas de transporte envidiables, organización social terriblemente perfecta, amplio acceso a la tecnología, modernidad y un PIB per cápita de los más grandes del mundo; no en vano sus habitantes se consideran como los ciudadanos del país “más feliz del mundo”. Continúa leyendo “¿Se podrá meter a Cuba dentro de Suiza?”

Cuba, los congresos, la catarsis y la gaveta.

Es hora de partir hacia La Habana. Maletas en mano y ataviados con pullovers y gorra se disponen a embarcase hacia la terminal de trenes. Atrás quedan meses de preparación, discusiones de documentos base, asambleas de balance, procesos de elección de delegados directos, reuniones preparatorias y consultas a puertas cerradas en las oficinas del Partido provincial.

Minutos antes abordar el expreso hacia Occidente, se despiden de las principales autoridades provinciales; a lo lejos suena la música de una conga acompañada quizás de la canción identificativa de la magna cita. Kilómetros de viaje e incomodas horas sentados en un asiento de tren es el precio a pagar para llegar a una ciudad que se despierta como el Olimpo, la morada de los dioses.

En la Terminal Central de Ferrocarriles vuelven a sonar las congas –están quizás los Guaracheros de Regla. Con los maletines en las manos se encaminan hacia los dirigentes nacionales -y quizás algún funcionario del Comité Central- quienes le darán la mano y la bienvenida. A las afuera, los relucientes ómnibus Yutong esperan a los delegados. El viaje hacia la villa será cuestión de segundos. Cual celebridades, las calles rendirán pleitesías a sus huéspedes de lujo anunciados por el sonido y la presencia de motos escoltas de tránsito. Otra conga a la entrada de la villa, se vive un ambiente de fiesta, el congreso ha comenzado. Continúa leyendo “Cuba, los congresos, la catarsis y la gaveta.”

Viaje al “país de las putas”

ANTES

Temporada de vacaciones. De invierno o de verano, no importa. Dos jóvenes amigos italianos, Marco y Luigi, entran en una agencia de viaje para pedir consejos sobre algún sugestivo destino. No saben el dónde pero sí están muy claros del cómo. Buscan diversión, pura y sencilla. Y a esta edad y en este contexto cultural, un viaje de diversión, sobre todo si es intercontinental, se traduce casi automáticamente en turismo sexual.

El empleado que los atiende, casi más entusiasmado que ellos, no tiene dudas al respeto. Cuba es lo que Marco y Luigi necesitan. En una orgia de machismo y grosería, les cuenta grandes historias sobre aquella tierra del sexo fácil, un país donde cada turista, con un mínimo savoir-faire y un rudimental conocimiento de la lengua, puede plácidamente conquistar los corazones -y poseer los cuerpos- de las exóticas mulatas antillanas. “Allí las chicas te comen vivo. Son putas por pasión y por vocación, no por dinero. Todas las cubanas llevan una puta por dentro. Todas”, quiere finalmente aclarar, para que no quepan dudas al respeto. Otra empleada, una mujer sentada en el escritorio al lado, escucha con mirada pícara la interesante explicación comercial y sin el mínimo pudor respalda con un tímido movimiento de cabeza todos los apasionantes pronósticos de su colega. Continúa leyendo “Viaje al “país de las putas””

Antigonón y el rostro de la Patria

Oscuridad, luces, silencio, desnudez. Así recibe el espectador los primeros segundos de la puesta en escena de “Antigonón: un contingente épico” de la mano de Teatro El Público de Carlos Díaz. Una mezcla entre lo épico y la cruda realidad, nuestra realidad, la que duele y que a veces no llegamos a comprender.

Cuatro cuerpos (dos mujeres y dos hombres) completamente desnudos danzan ante los ojos de los espectadores, contándonos una historia en el silencio y con la ayuda de movimientos y roces sensuales. Esos son los primeros minutos, que luego dan paso a dos poemas: El padre suizo y Sueño con claustros de mármol, ambos de la pluma de José Martí, ese ser que muchas veces se nos presenta en mármol o en yeso y que en muy pocas ocasiones podemos entenderlo como un ser de carne y hueso. Continúa leyendo “Antigonón y el rostro de la Patria”